En este sueño llegué a una escuela por órdenes de otras personas que
querían hacerme pruebas. Desde el inicio el ambiente fue ambiguo:
algunos me trataron con amabilidad, otros preferían ignorarme.
Yo intenté integrarme sin forzar nada; no me gusta cuando la simpatía
es exagerada o artificial.
Había una chica en particular que no fingía demasiada amabilidad,
pero tampoco mostraba rechazo. Me acerqué a ella porque parecía más
genuina. Sin embargo, al poco tiempo entendí que su actitud neutral
en realidad era una forma sutil de evitarme.
El lugar tenía esa sensación incómoda de ser bienvenida…
pero no del todo. Como asistir a una reunión de trabajo donde no
conoces a nadie y aun así debes encajar.
Las actividades eran básicas: resolver problemas matemáticos
sencillos y escribir un poema. Los profesores quedaron muy
satisfechos con mi trabajo y me felicitaron.
Durante el receso fui al baño para alejarme un poco de la gente.
Ahí me encontré con la chica, que estaba besándose con un chico dentro
del baño de chicas. Evité mirarlos para no incomodar, pero el chico
comenzó a hablarme y hacerme preguntas. Lo ignoré. Ella, obviamente,
se molestó.
Intenté hablar con ella, pero en ese momento llegaron un par de
profesoras preguntando qué hacíamos ahí tanto tiempo.
Expliqué que yo acababa de llegar.
La otra chica evitó dar explicaciones.
La conversación que siguió fue extraña.
No daré muchos detalles.
Las profesoras notaron algo en mi mirada.
Me pidieron que me viera al espejo.
Mis ojos habían cambiado: eran luminosos,
fantásticos, como pequeños soles con distintos tonos de amarillo.
Mis cejas estaban más marcadas, delineadas, casi dramáticas.
Les dije que parecían el sol.
Se sorprendieron y me pidieron que los dibujara.
El papel que me dieron no era una hoja en blanco,
sino un cuestionario:
preguntaba cómo eran las cejas, pestañas, pupilas…
cada parte del ojo dividida en opciones (a, b o c),
con imágenes de referencia.
Les dije que no podía dibujar con tanto texto encima.
Entonces me hicieron elegir una opción por cada característica.
Respondí según lo que sentía correcto.
Al terminar, les dije que al despertar los dibujaría de todos modos.
Se pusieron serias por un momento, pero aceptaron
y me dejaron volver al receso.
Al salir vi a varios profesores conversando en un parque fantasioso.
También vi a mi guía, pero decidí no acercarme.
No quería interferir ni llamar demasiado la atención.
Fui a la zona de comida y pedí algo,
pero no lo terminé.
Después fui a un establo con animales de granja.
Una perrita había tenido cachorros recientemente.
La ayudé a limpiar su espacio, le di agua y cuidé a los pequeños.
Me quedé un rato acariciándolos...
Fue uno de los momentos más tranquilos del sueño.
Al final del día entré a un almacén cerrado.
Ahí había otros estudiantes que me pidieron que no dijera que estaban
allí porque estaba prohibido.
Llegaron profesores. No los delaté.
Ellos escaparon y yo me quedé para recibir el llamado de atención.
No fue grave; ya que solo había entrado.
Pero entonces jalé una palanca dentro del almacén.
El lugar comenzó a inundarse y apareció un pez gigante,
caricaturesco, muy al estilo de los videojuegos de Super Mario,
pero enorme. Empezó a destrozarlo todo.
Los profesores ahora sí me llamaron la atención.
Huimos en un coche mientras el pez destruía el lugar.
Frente a nosotros aparecieron hombres de negro en camionetas que
disparaban con armas. Comenzó una persecución por la costa y la
carretera.
Logramos escapar.
Me molestó el final abrupto y me lancé contra la televisión, tirándola. En ese momento me di cuenta de que estaba soñando, pero ya no sabía si todo lo anterior había sido parte de una serie.
Estoy segura de que después del pez gigante perdí la lucidez, y lo demás fue una especie de epílogo absurdo.
> “Acceso a contenido inconsciente reprimido.”
El agua = emociones.
La palanca = decisión activa.
El pez gigante = contenido infantil/emocional que se vuelve inmanejable.
> Identidad auténtica.
> Conciencia.
> Poder creativo.
> Centro del ego sano.
> Capacidad de cuidado y ternura. El establo y animales